Los robots están empezando a quebrantar la ley, y nadie sabe qué hacer al respecto

0
1237
Traducción de un original de Daniel Rivero en Fusion

Quizás sea una señal de que los robots están creciendo y llegando a la época rebelde.

El Comprador Aleatorio de Darknet, un bot de compras online automatizado con un presupuesto de 100 dólares en Bitcoins a la semana, está programado para hacer algo muy concreto: ir a determinado mercado de la Deep Web y hacer una compra aleatoria a la semana con dicho dinero. Todas estas compras han sido recopiladas para una exhibición de arte en Zurich (Suiza) titulada Darknet: del meme al país de las Cebollas, que estará abierta hasta el 11 de enero.

El concepto está genial de no ser por una cosa: los programadores llegaron a casa un día y se encontraron diez pastillas de éxtasis, seguidas por un pasaporte húngaro falsificado de manera experta: ocurrencias que han dejado algo incómodos a algunos seguidores del blog del bot.

extasis

Si este bot estuviera enviando sus compras a los Estados Unidos de América, pregunta Ryan Calo (colaborador de Forbes y profesor de derecho de la Universidad de Washington), ¿quién sería responsable de las compras? ¿Los programadores? ¿O el bot en sí?

pasaporte

Calo piensa que en los Estados Unidos la ley criminal está tipificada, lo que significa que la forma en la que la ley está escrita tendría que estar tomada en consideración.

“Si, por ejemplo, la ley dice que una persona no puede comprar mercadería pirateada o drogas de forma consciente, se podría argumentar que los artistas no violaron la ley”, dice. “Sin embargo, si la ley dice que el individuo no puede arriesgarse a este comportamiento, los artistas podrían ser culpables, ya que dejaron libre al bot en un ambiente donde podían estar prácticamente seguros de que habría resultados ilegales.”

Pero, añade Calo, ya que el programa fue hecho para una exhibición artística, “asumo que incluso querían que el bot comprara contrabando ilegal para hacer que la instalación fuera más excitante. Desear un mal resultado no lo convierte en ilegal (no puedes matar a alguien deseando que muera), pero dejar el bot en Darknet hasta que resultara en contrabando podría ser difícil de diferenciar del dolo.

Por su parte, los programadores Carmen Weisskopf y Domagoj Smoljo dicen que asumen completa responsabilidad por las acciones del bot y el contrabando ilegal, aunque irónicamente la galería esté justo al lado de una estación de policía.
“Somos los dueños legales de las drogas — somos responsables por todo lo que hizo el bot, ya que fuimos nosotros los que ejecutamos el código”, le dijo Smoljo a The Guardian. “Pero tanto nuestro abogado como la constitución suiza dice que el arte, como interés público, es libre.”

Perfecto. Sin embargo, eso deja sin respuesta las preguntas de Calo. Por ahora, todavía no se sabe qué implicaciones tendrán los casos como éste en interacciones futuras con robots y máquinas.

“Lo que parece estar más claro cada día es que situaciones como ésta han pasado de hipotéticas a instalaciones artísticas y pasarán a hechos de la vida diaria.”, afirma Calo. “Y tengo que preguntarme cómo de listos estamos.”

No hay comentarios

Deja un comentario