ISIS decapita a fumadores bajo la Sharia

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Traducción de un original de Morgan Winsor en The International Business Times

El grupo terrorista Estado Islámico impuso hace tiempo en Siria e Irak una prohibición estricta sobre el alcohol, el lenguaje malsonante, el tabaco y otros actos considerados haram o pecaminosos. Pero parece ser que el vicio más ofensivo para ISIS es el tabaco, si tenemos en cuenta que se encontró al este de Siria la cabeza de un oficial de ISIS con un cigarrillo en la boca. “Esto no se puede permitir, Sheikh”, decía una nota en árabe pegada al cadáver, según Los Angeles Times informó este jueves.

Mientras que en el Islam se permiten los cigarrillos, la severa interpretación de la Sharia del grupo terrorista declara que fumar es un “suicidio lento”, y por lo tanto prohibido en las áreas controladas por ISIS. El Estado Islámico, anteriormente conocido como ISIS o ISIL, empezó a imponer restricciones radicales el año pasado tras conquistar grandes áreas de la provincia de Deir Elzur al este de Siria, adyacente a otras zonas fuertes y la capital de facto del grupo, Raqqa. ISIS impuso el velo completo para las mujeres, y prohibió la música así como la venta de cigarrillos y cachimbas, incidiendo en los “daños financieros y sanitarios” del tabaco, según Al-Monitor.

“Todo fumador debe de ser consciente de que con cada cigarrillo que fuma en estado de trance y vanidad está desobedeciendo a Dios”, afirmó la Oficina de Evangelización de ISIS en una declaración el año pasado. “Tres días después de la emisión de esta declaración, vender tabaco y shisha estará estrictamente prohibido, y aquellos que insistan en venderlos traerán la injusticia sobre sí mismos y otras personas. Todo el tabaco será quemado, y el vendedor será castigado conforme a la Sharia.”

[blockquote cite=”Estado Islámico” type=”left”]Todo fumador debe de ser consciente de que con cada cigarrillo que fuma en estado de trance y vanidad está desobedeciendo a Dios[/blockquote]

ISIS ha quemado millones de cigarrillos en Irak y Siria para imponer la prohibición. Los militantes también se han apropiado de campos de cannabis y han publicado vídeos de las plantas regadas con gasolina y prendidas fuego.

Los que violan la prohibición de fumar se enfrentan a una pena mínima de 40 latigazos. Sin embargo, las consecuencias de una ofensa repetida pueden ser tan severas como el encarcelamiento o la ejecución. Algunos hayan algo de descanso en Turquía, al otro lado de la frontera, donde toman pausas para el cigarrillo a escondidas. Otros, que intentaron abandonar el hábito, han fracasado bajo la estricta ley, reportó Los Angeles Times.

“Hice todo lo posible para no fumar” testificó en noviembre Flavien Moreau, un ciudadano francés, tras volver de Siria. Moreau ha sido condenado a siete años de cárcel por terrorismo tras haberse unido al Estado Islámico, según France 24. “La Katiba (grupo de militantes islámicos) prohibió el tabaco. Me traje chicles Nicorette, pero no fueron suficiente. Así que dejé mi arma con mi comandante y me volví.”

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